miércoles, 30 de octubre de 2013

Comentario de la autora.

Llegados a este punto de la vida de Rebecca, todo se vuelve más complicado. Existen fechas y números a recordar, los fallecimientos de los personajes aumentan (pido perdón si esto crea algún trauma) y las emociones se intensifican. Ahora es cuando más se debe poner uno en la situación de la protagonista, porque es obligatorio tomar decisiones desde el punto de vista de Rebecca, debes saber qué hacer en casa ocasión, y saber expresarlo lo mejor posible.
Escribir una novela, acaba convirtiéndose en escribir una vida que te gustaría o detestarías vivir.

Pdta: Gracias a todos por dedicar parte de vuestro tiempo en leer 'Diario de una Escritora'. Besos.

domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 29.

Camino hacia un bloque de edificios. Esto es algo que debería haber hecho hace mucho tiempo, pero no aceptaba que yo estaba mal. Ahora, aunque ya esté bien, debo hacer esto para no decaer en una depresión que me aparte de vivir la vida. Y lo haré por ellos, porque les debo la vida y merece ser aprovechada.
                                   *                     *                     *                     *
-Bien, lo primero es aceptarlo, y me alegra que lo hayas hecho, así la terapia irá mucho más rápido, Rebecca.
-Ajam… -asiento lentamente.
-Bien, hoy deberás asumir que lo que le ocurrió a tu padre no fue culpa tuya. Tú solo le dijiste la verdad, hiciste lo que debías hacer, ¿comprendes? – asiento de nuevo. –Ahora cuando pienses en eso, solo tienes que repetirte a ti misma que no fue tu culpa, además tu padre ya estaba mayor – apunta en un papel todo de lo que hemos hablado y me lo entrega. –Hasta la próxima semana, Rebecca.
-Hasta el próximo miércoles, Alejandro – y vuelvo a casa, removiendo en mi cabeza el días que enterramos a mi padre…

Día 2 de Noviembre del año 2013…
Hay un cura rezando a Dios para que acoja a mi padre en el cielo. Yo nunca fui muy religiosa, pero espero que mi padre tenga una buena vida, y se reúna con Josh. Aun tengo la esperanza de que juntos puedan volver a ser felices…
-Amén – finaliza el hombre. Mi madre ya no puede contener las lágrimas y deposita un ramo de rosas amarillas sobre la tumba en la que se encuentra mi padre, al lado de la de mi hermano. Yo poseo dos rosas rojas: una para mi padre y otra para Josh. Espero poder volver a  verlos pronto.

La noche del 5 de Febrero del 2014…
Una mujer anciana deposita en mis manos una carta escrita sobre papel antiguo.
Cariño, Josh y yo te cuidamos desde aquí arriba, porque eres nuestra niña, nuestra pequeña del alma. Siento revivir unos momentos felices de mi pasado al escribir todo esto y suplico que me perdones si te hago llorar, pero solo te quiero confesar que lo único que siempre buscamos tu hermano y yo, fue verte feliz. Ahora tienes lo que necesitas, tienes a Eric, que es un chico estupendo y no dudo de que te cuidará, como nosotros lo hacemos desde aquí arriba. Hoy tu hermano dijo exactamente: “La amo, la amo tanto… Siempre fue la mejor hermana y estoy muy orgulloso de ella”.
Te quiere,                                           Papá.


Me despierto bañada en un pánico que parece querer envolverme en él y llevarme al séptimo cielo. Todos estos sueños me hacen pensar y comerme la cabeza. ¿Y si de verdad mi padre me escribió esa carta y me llega en forma de sueño? ¿Y si lo único que pasa es que me estoy volviendo loca? No logro diferenciar la realidad de los sueños, y ese es un grave problema que acabará matándome, pero no matar de dejar tu cuerpo y tener el alma libre, sino matar de separar los sentidos, ver cosas que me hagan querer estar muerta. Porque hay diferentes muertes, y la peor es la segunda opción, la que te lleva al destierro de esta sociedad, en la que vagabundos, locos; es decir, gente diferente, gente que ha tenido una vida difícil, no es admitida.

martes, 15 de octubre de 2013

Capítulo 28.

SEGUNDA PARTE:
(Capítulo 28).
A mirar hacia delante, que para atrás ya dolió bastante…”
Llevo mucho tiempo sin escribir, ya que mi depresión me lo impedía, a parte de que tengo miedo a volver a tener cara a cara a Jesús. Pero hoy es el día, el día en el que retomaré mi novela para todas aquellas personas que la leen. No volveré a la redacción, eso está claro, con lo cuál que pensé que lo mejor sería que “Diario de una escritora” se convirtiera en un libro. Un libro que intentaré publicar, porque ese es mi gran sueño. Eric siempre me regaña porque él sabe que yo opino que ese sueño no se hará realidad, y cree que  soy negativa… Ay, Eric me ha ayudado tanto últimamente...  Sí, él… Eric y yo ahora vivimos juntos, ya que tras aquel horrible 12 de Octubre nunca se separó de mí, y ahora es a quien más quiero, incluyendo a mi madre porque mi padre… Mi padre… Esto fue muy duro para mí. Ya han pasado unos meses, estamos a 5 de Febrero (solo faltan dos días para mi cumpleaños), pero su fallecimiento sigue demasiado reciente en mi memoria. Él fue enterrado en Londres, el día 1 de Noviembre, se murió por un infarto al corazón y yo sé que fue solo culpa mía.

1 de Noviembre del año 2013…
Los cuatro caminamos lentamente por las estrechas callejuelas de este tenebroso cementerio, vamos a visitar la lápida de mi hermano, ya que su cuerpo fue encontrado en un bosque unos días después de su asesinato… Nunca les he contado a mis padres que yo presencié la pérdida de Josh, pero creo que ya es el momento de que conozcan la dolorosa verdad.
-Padre… - susurro al viento mientras mi madre coloca flores muy coloridas sobre el mármol. –Creo que debes saber que yo… Yo os mentí – aprieto la mano de Eric, que me rodea suavemente con un brazo dándome a entender que tengo todo su apoyo. –Josh… Yo le vi morir. ¡Él se sacrificó para salvarme a mí, esos hombres no le querían a él! – veo la cara de mi padre y… Unas horas más tarde, mi madre, Eric y yo lloramos su adiós.

Día 5 de Febrero del año 2014.
Hoy he quedado para negociar con la representante de una editorial para ver si consigo que publiquen mi novela. Eric, como siempre, me ha dado ánimos y me ha asegurado que habrá suerte, aunque yo sigo pensando lo contrario.
Cuando llego al lugar acordado, una mujer de pelo azabache de unos 30 años se me acerca y se presenta sin vergüenza alguna..

-Buenos días, supongo que usted es la señorita Rebecca Johnson… Mi nombre es Mónica García, de la editorial IMB. Es un placer para mí – me ofrece la mano y como corresponde, la acepto… Vaya, no me había fijado hasta ahora, pero es guapísima, sus ojos celestes te atrapan como si fueras un pez que se ha escapado del agua que los envuelve. –Tengo entendido que trae una muestra de su libro, los primeros capítulos, ¿verdad? – asiento y empiezo a buscar el cuadernillo en mi bolso de piel color negro. Qué chica, va a lo que va y no quiere perder el tiempo. ¿Habrá quedado con algún escritor más? –Bien, perfecto, con esto será suficiente. Me despido que usted, que como supongo que ha podido observar, tengo prisa. Le deseo un buen día. Hasta pronto – se da la vuelta, y se aleja con paso firme. Tengo el presentimiento de que esa chica me recuerda a alguien… Y no a alguien precisamente bueno en lo que a mí respecta.