viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 9.

Me decanto por un vestido azul marino que me compré hace poco, me pongo un cinturón blanco para que el vuelo se realce más y  me calzo unos zapatos del mismo color que el vestido. También llevaré un bolso de fiesta, lo justo para que me entre el móvil y el monedero. Cuando llego a la puerta del bloque de pisos, Jesús me está esperando. Lleva puesto un traje negro que lo hace parecer modelo. Me ofrece su brazo y lo acepto, cuando veo a donde nos dirigimos, lo único que puedo pensar es Oh Dios mío. Me abre la puerta de su coche, es un BMW descapotable de color blanco. Es precioso. Rebecca, ten cuidado que se te cae la baba, me digo. Jesús parece estar divirtiéndose.
-¿Quieres conducirlo? – me pregunta. Mi yo interno se está riendo de mí. No, lo chocarás y tú no tienes dinero suficiente para pagar el arreglo. Quiero conducirlo pero estoy nerviosa y no quiero morir esta noche.
-No, Jesús. Temo no volver viva a casa – suelta una carcajada. Yo no me veo divertida. No se está riendo contigo, se está riendo de ti. Mi yo interno se está pasando. Al final, Jesús me abre la puerta del copiloto, entro y espero a que me lleve a la fiesta.
                                   *                     *                     *                     *
Ha sido especial viajar en un descapotable. Me ha maravillado como el viento acariciaba mis mejillas y revolvía mi pelo negro. El cochero se acaba de llevar el BMW, y estoy en el salón de la gran mansión del padre de Fran.
-Rebecca, discúlpame un momento, tengo que hablar con Rodrigo para poner hora exacta a la entrevista – me dice Jesús mirándome directamente a los ojos. Oh, esos ojos como el mar, sus olas me tragan.
-Vale, no te preocupes por mí, te esperaré aquí – le digo sonriendo. Asiente y lo veo desaparecer por el pasillo. Siento una mano desconocida en el hombro… Cuando me doy la vuelta y veo a… Mi peor pesadilla: Fran. No, no, no. Esto no puede estar pasando. Mi yo interior está gritando como una histérica y no puedo hacerla callar.
-Hola, Fran – me limito a decir. Me mira con los ojos muy abiertos y mira a ver si hay alguien a nuestro alrededor, todavía están sirviendo la comida en las mesas que hay puestas, por lo tanto, Fran me agarra fuertemente por la muñeca y me conduce por un oscuro pasillo.
-Fran, por favor, siento haberte pegado, no me hagas daño – susurro, pero mis palabras se pierden en la oscuridad.
                                   *                     *                     *                     *
No sé dónde estoy ni qué está pasando, me debí de desmayar cuando… ¡Cuando Fran me llevaba por el pasillo oscuro! Rebecca, escapa, rápido. Agg. Estoy tumbada en una cama y no me puedo mover porque… ¡Estoy atada a ella y  Fran está tumbado a mi lado!
-Te dije que me vengaría, Rebecca.
-Tú… Tú eres un auténtico capullo – la voz me tiembla mientras le grito. –Fran, suéltame.
-No, porque soy un “auténtico capullo” – me dice imitando mi voz al decir el insulto.
-Tengo que ayudar a entrevistar a tu padre, suéltame ya – me mira atónito. -¿No lo sabías? – niega con la cabeza y  me suelta las muñecas. ¡Ya estás libre!
-Verás… Mi padre nunca me cuenta nada de su vida, nuestra relación es muy estrecha, demasiado. Nunca hablamos, no tiene tiempo para mí… Desde que se murió mi madre, todo ha cambiado. La… La echo de menos – sus lágrimas asoman. ¿Fran llorando? Rebecca, intenta aprovecharse de ti, dice mi yo interna. ¿Lo consuelo? No creo que esto sea mentira.
-Fran, Fran… Mírame – me obedece. Ya no se ve como el machista que siempre ha sido, como el cabrón que siempre mandaba, ahora veo a un chico normal de veinticinco años.

-Rebecca, yo… Yo te quiero… Aunque lo demuestre como un auténtico capullo.

2 comentarios:

  1. Ese Fran es estúpido. Yo creo que está fingiendo... No me fío de él.

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    1. Haces bien en no fiarte.
      Espero que te gusten los siguientes caps.
      Besos.

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